miércoles, 15 de junio de 2011

La Postmodernidad no es un remake




Hablar de Postmodernidad supone reconocer de una u otra forma, las múltiples miradas que esta puede tener. Cuando por ahí por la década del 70 se inicia desde la arquitectura el llamado termino “postmodernidad”, como un diferenciador de estilo constructivo para las obras novedosamente destacadas en las ciudades del primer mundo, se inicia el uso aleatorio del término. Desde las artes, la filosofía, las ciencias sociales, la política, la economía, todos pueden establecer un punto de comparación entre el concepto de modernidad y el de postmodernidad.
Definiendo brevemente el concepto a modo de contexto de estudio, la postmodernidad implica  un cúmulo de situaciones en las cuales la sociedad y las personas han mutado, como por ejemplo; la pérdida de influencia de la iglesia, el desencanto, pérdida de utopías, la economía se torna al consumo,  la pérdida de figuras icónicas relevantes, se revaloriza el medio ambiente, el marketing es el centro del ejercicio económico, ideología es reemplazada por la imagen inmediata, la información es una forma de entretenimiento, la tecnología se convierte en una forma de relación humana.

De la misma manera las personas pueden orientarse a definidas actitudes,  buscan lo inmediato y el hombre basa su existencia en el relativismo y la pluralidad de opciones, al igual que un subjetivismo en la mirada de la realidad. En el arte, como un reflejo de la sociedad y de su tiempo, ocurre lo mismo. Post Bauhaus el diseño como una forma accesible de arte, se toma el centro de todo, convirtiéndose en un eje de desarrollo. La publicidad afecta el consciente colectivo e individual, abarcando nichos y esferas que antes no se consideraban. La sociedad del conocimiento le llaman a aquella que dispone de información y puede operar con ella a un mundo tecnológico y consciente. ¿Consciente de que?

El tema:
Me pregunto si en Chile y en particular la fotografía  ( como disciplina) existen exponentes creibles, certeros y consientes de su proyecto artístico con un eje postmodernista. El discurso del artista ciertamente puede superar la militancia en un movimiento o en una moda, sin embargo no es menos cierto que los procesos creativos implican búsquedas y desencuentros en los cuales el artista puede recurrir a cortejar, observar, reflexionar y construir más allá de las modas e incluso con las modas.
Lo primero es indagar, ver, observar. La mirada que tengo en la retina está vinculada a las imágenes fotográficas que reúnen diversos tópicos, variedades temáticas, eclecticismos o caprichosas apariciones que hagan un “link” a algo que están más allá de mi tiempo. Las fotografías de Luis Poirot son por ejemplo un llamado a la historia cercana de nuestro país, el registro Nerudiano, la presencia de las personas individuos del mundo de la cultura, del arte, o de la calle. Los edificios, los paisajes. El blanco y negro rotundo y las  significantes de las actitudes son un lenguaje y un discurso. Pero lo siento alejado de mi búsqueda. Lo pienso alejado de mi búsqueda pues es un trabajo muy personal, de autor. Y como tal puede con todo derecho desligarse del régimen imperante y sustraerse a su dinámica. (Quizá un sello postmodernista en el concepto, más que en la obra misma.)


En el Foto Cine Club de Chile existe un amplio registro de muchos fotógrafos, muchos. Pero por más que miro y miro las imágenes no logro ver un ejercicio fotográfico que se evada del registro de la realidad, y pase un paso más allá, a la construcción de un discurso postmodernista. Fotógrafos como Lincoyán Parada, RAFAEL  ALALUF o Rubén González, los tres primeros en el escalafón de dicho club, poseedores de una excelente técnica fotografía en sus temáticas, no se acercan ni siquiera un poco a una tendencia postmodernista. Al igual que Poirot se sumergen en una búsqueda personal, intimista, reflexiva, técnica.
Estoy dudando que en el arte fotográfico de Chile, exista la postmodernidad, como tal. ¿se murió el arte en todos lados menos aquí?
La señora Viola Soto, es profesora premio nacional de educación en 1991, ella trabajó en el colegio donde egresé. Ella señala en una entrevista que a Chile la postmodernidad no llegó jamás… pasamos de la modernidad a la globalización… que la dictadura nos inhibió, …que los pensadores y referentes son siempre de USA o Europa, que sólo nos hemos tratado de meter en un marco predefinido para explicarnos el postmodernismo, pero que en Chile nadie piensa el postmodernismo con una mirada aplicada a lo nuestro y que eso nos perjudicó a la hora de permitirnos esa etapa.
Entonces Duchamp tenía razón. Ready made. (no encontré citas de chilenos postmodernistas, lo cual no significa que no existan, sólo denota mi déficit a la hora de buscar…)
EL LOOK ARGENTINO
Que embaucadora internet, me llevo a la obra de un fotógrafo argentino, Marcos López. Un look kitsch en su obra que lo convierte por convicción en el icono de la foto postmo. Ecléctica, vinculante, usando medios tecnológicos, llenos de color, de símbolos, de situaciones, de historia y donde la técnica no es el tema. Que potencia tiene la imagen cuando el autor busca ir un paso más allá del registro.

Y que pasó aquí?, estamos atrasados como dice la tía Viola Soto?, nos saltamos la etapa? , me gustaría encontrar algo más allá en el ámbito de la fotografía Chilensis. Y de pronto, Jorge Aceituno, la puesta en escena aparece en el horizonte, evoca, lleva una carga como una imaginería de  Cronemberg, o una cita a lo surreal.
                                            

La búsqueda parece tener un punto de anclaje, sin embargo. ¿habrá algo más?, creo que más allá de las “flores de un dia” de propuestas  urbanas  que se deshacen en el vaivén de la ventolera de los medios digitales,  Aceituno tiene algo postmo. Me decepciona ese aire a copia de la obra de López, el argentino. ¿Qué fue primero, la postal o el asado criollo?, no creo en las casualidades. La referencia directa a la obra de Leonardo es evidente, pero la mirada particular… postmoderna actitud.






Mientras debato internamente sobre el  proceso de creación de uno y otro, y busco información respecto a las obras cuestionadas,  descubro a Zaida.  Chilena,  Zaida González.
Esto de disponer de internet es muy útil, puedes encontrar fotógrafos y fotografía sin mucho buscar. La postmoderna Zaida es una tremenda. ¿Pero qué la hace postmo?, primero es que sostiene el eclecticismo de sus imágenes en el vinculo a elementos de la cultura popular, como la iconografía religiosa, pero le otorga un sinfín de procesos de reflexión para construir un discurso. La unidad de su obra, el uso del color, la textura en definitiva la técnica, está al servicio del concepto. Sexualidad, intimidad, elementos de la cotidianidad puestos en situaciones extraordinarias, iconización de las personas, que son modelos no modelos, sino personas comunes y silvestres, revalorizando de esa forma la participación en el proceso creativo y de ejecución. La foto es una puesta en escena, una situación de corte kitsch, por su factura, pero de profundo discurso crítico rupturista a la sociedad y a los mitos propios de una cultura basada en la religiosidad y la tradición. Muy postmo. Muy “very chilean photograper.”







                                                                     Obras de ZAIDA GONZÁLEZ



Y para concluir
Esta búsqueda de la postmodernidad en la fotografía chilena necesariamente debió tomar distancia de las miradas del registro fotográfico, de las miradas de autores clásicos, que  si bien existen como tremendos exponentes de obras y técnica, no nos permiten evadirse de los designios de su propuesta formalista. Fotógrafos más exploradores existen. Aceituno, Bertoni, y mi recientemente descubierta Zaida González me dejan en medio de la más fuerte declaración que debo hacer… si, hay postmodernidad en la fotografía chilena, y va de la mano de una mujer.  Está  un paso más allá del remake, propone, disputa y rompe.  Se pone frente de los tradicionalismos y los golpea. El desnudo ya no es un tema en si mismo, sino un instrumento del discurso. La religión y la iconografía no es más un tema  tabú ni merece un silente respeto porque si. La obra es potencia en imagen, en mensaje.
El espectador postmoderno no se va a cuestionar si la obra se corresponde con tal o cual movimiento, se enfrenta a la obra desde la mirada y su significado.  Y me hago cargo de lo que explicó la Tía Viola, ¿Qué mejor que un discurso propio?.



Fuentes:

Duchamp, el posmodernismo y la muerte del arte
Fuente:www.crit ica.cl (29.03.2006)
http://contenporany.galeon.com/enlaces1339436.html
http://www.fotocineclub.cl/nosotros/escalafon
http://boutiqueexperimental.wordpress.com/2009/01/15/zaida-gonzalez-fotografa-nacional/
http://www.taringa.net/posts/imagenes/1052866/Marcos-Lopez-_-fotografo-argentino.html
Entrevista a Viola Soto, videograbación documental, en proceso de montaje. "Liceo Manuel de Salas, 2011”

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